viernes, 29 de agosto de 2008

Yerba Mala cumple perpetua en Yerba Buena




La Justicia consideró a Antonio Bussi culpable del asesinato de Vargas Aignasse. El fallo también alcanzó a Menéndez

EXIGIMOS CARCEL COMUN PERPETUA Y EFECTIVA

Ambos genocidas fueron condenados hoy a presión perpetua pero ninguno de los dos cumplirá la pena en una cárcel común, como les correspondería.
Tanto Domingo Bussi como Luciano Benjamín Menéndez fueron condenados como coautores mediatos de los delitos de lesa humanidad, de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, tormentos reiterados, desaparición forzosa, homicidio calificado, asociación ilícita y genocidio del senador Vargas Aignasse, desaparecido desde el 24 de marzo de 1976.
Sin embargo, el Tribunal Oral Federal de Tucumán, integrado Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, decidió diferir el pronunciamiento sobre la forma de condena de prisión impuesta a los represores, manteniéndose hasta esa instancia la modalidad de cumplimiento de la prisión preventiva vigente que en el caso de Bussi es arresto domiciliario, en un lujoso country de la capital provincial.
Al respecto, la Asociación Madres de Plaza de Mayo, presidida por Hebe de Bonafini, emitió un comunicado en el que señala: “Nos repugna tanta complicidad, tanto condolerse de semejante asesino que no le importó torturar de las formas más horrible a miles y miles de jóvenes. Nuestra Asociación exige se revise la responsabilidad de los jueces Gabriel Eduardo Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, que se los juzgue y se los condene porque se convirtieron en cómplices de este asesino, violador y torturador”.
En el caso de Menéndez -que anteriormente había recibido una condena a prisión perpetua en una cárcel común de Córdoba, donde había sido juzgado- cumplirá la pena en una unidad militar de Tucumán, que además fue un centro clandestino de detención, lo que es lo mismo que decir que se sentirá como en su casa. Menéndez estará alojado allí porque era el lugar donde había sido trasladado desde Córdoba y según las leyes argentinas corresponde efectivizar la condena, frente a mismos delitos, según lo que señale el último fallo. Es decir, seguirá detenido en el último lugar previo a la sentencia. De esta manera, salvo que en los fundamentos que se sabrán el jueves que viene se argumente lo contrario, ambos genocidas gozarán de un “derecho” absolutamente repudiable.
Luego de la lectura del fallo, la Gendarmería reprimió con gases lacrimógenos a los miembros de organizaciones de derechos humanos, partidos políticos de izquierda y movimientos sociales que repudiaban que ninguno de los genocidas juzgado haya sido condenado explícitamente a cumplir la pena en una cárcel común.
El Tribunal Oral Federal de Tucumán decidió ser cómplice de dos de los mayores violadores de los derechos humanos, asesinos y torturadores de este país.

viernes, 22 de agosto de 2008

Encontramos otra nieta


¡BIENVENIDA!

COMUNICADO DE PRENSA

Encontramos otra nieta

nacida en cautiverio durante la dictadura

Las Abuelas de Plaza de Mayo tenemos la felicidad de comunicar que otra hija de desaparecidos ha recuperado su identidad. El juzgado Federal Nº 1 de La Plata nos notificó ayer que se trata de la restitución de la hija de Olga Noemí Casado y Juan Oscar Cugura, ambos desaparecidos durante la última dictadura militar. Al momento del secuestro Olga estaba embarazada de más de siete meses y dio a luz a su hija en cautiverio, entre noviembre de 1977 y enero de 1978.

Los padres

Olga Noemí nació el 1º de abril de 1958 en la ciudad de Mar del Plata. Juan Oscar nació el 4 de junio de 1946 en Rawson, provincia de Chubut. Ambos militaban en la organización Montoneros. Sus compañeros la llamaban a ella “Julia” y a él “Cefe”, “Negro Cefe” o “Ceferino”. La joven fue secuestrada, embarazada, durante el mes de noviembre de 1977. Juan Oscar fue secuestrado entre octubre y noviembre de ese mismo año. Por testimonios pudo saberse que Olga permaneció detenida en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “Puesto Vasco”.

La búsqueda de una madre

El caso de la hija de Olga y Juan Oscar fue informado inicialmente ante la CONADEP por la familia Cugura, junto con la denuncia por la desaparición de su hijo y su compañera “Julia” de quien desconocían el verdadero nombre. Recién en 2006, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) recibió información que le permitió comenzar la investigación del caso, que inmediatamente fue incorporado en Abuelas de Plaza de Mayo.

A partir de un testimonio y con una ardua averiguación del equipo de investigación de la CONADI, en abril de 2007 se pudo confirmar que Olga Noemí Casado era efectivamente Julia, compañera de Juan Oscar Cugura.

A partir de allí se pudo solicitar a las familias Cugura y Casado que dejaran su información genética en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) para así aguardar que la información de algunos de los cientos de jóvenes que se analizan para esclarecer su origen biológico, diera con su grupo familiar. Todo fue muy rápido, un año después de saber que Julia era Olga, las familias Cugura y Casado pudieron encontrar a su nieta desaparecida.

La búsqueda de la niña

Las denuncias acerca de que una familia tenía anotada como propia a la joven que hoy se conoce es hija de la pareja de desaparecidos Casado-Cugura, existen en Abuelas desde 1985. La última fue recibida en el 2000.

La localización de la joven no fue fácil, ya que la familia apropiadora solía mudarse y ha vivido en distintas provincias. Consecuentemente, el equipo jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo formuló la denuncia correspondiente para investigar el caso. La causa, seguida por la filial La Plata, fue avanzando hasta que el juez Manuel Humberto Blanco ordenó un allanamiento para extraer las pruebas de ADN necesarias para establecer la filiación de la joven.

Ayer, 21 de agosto, la joven supo que en realidad es hija de Olga Noemí Casado y Juan Oscar Cugura y que sus familias la esperan en las ciudades de Mar del Plata y Rawson para contarle sobre sus padres, quienes la engendraron con amor y esperaban criarla en un país más justo y solidario.

Abuelas de Plaza de Mayo

Buenos Aires, 22 de agosto de 2008.

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Abuelas de Plaza de Mayo
Tel/Fax: (011) 4384-0983
E-mail: difusion@abuelas.org.ar
www.abuelas.org.ar

martes, 19 de agosto de 2008

Tu familia te está buscando.


Tu familia te está buscando.

Tus padres eran:

Iris Nélida García, la "Lobita" o "Tita", (fOTO)
Enrique Bustamante, el "Lobo".
Ambos fueron detenidos-desaparecidos durante la dictadura del 76.

Los secuestraron a principios de 1977. Estuvieron detenidos en el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio el Atlético, en Buenos Aires. Susuki, como la llamábamos en familia, fue trasladada a la ESMA a mediados del 77 y se piensa que dio a luz entre fines de junio y principios de julio.

Fuiste separado de tu madre y entregado a alguna familia ligada a las fuerzas armadas, quienes decidían del destino de todos esos bebés nacidos en cautiverio.

Tu abuelo materno, tus tíos, sobrinos, primos de ambas familias te estamos buscando, te estamos esperando con el amor y la determinación de los que saben que se hará justicia!

Creemos que más allá del deseo de encontrarte, esta búsqueda es por un derecho elemental, el que puedas recuperar tu identidad, tu historia y por ende, tu futuro.

Respetando tu pasado, tus afectos y decisiones, pensamos que sólo podrás construirte y lograr un equilibrio como adulto, si recuperas ese lazo esencial que es tu familia de origen.

Cualquier duda o parecido que encuentres en estas fotos de tus padres, te pedimos que llames a Abuelas de Plaza de Mayo, a la CONADI o escribas a alguno de estos correos electrónicos:

Abuelas de Plaza de Mayo: 011/4381 2606 - abuelas@abuelas.org.ar
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CONADI- Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad: 011/4312 6648 - conadi@jus.gov.arEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla - conadinv@jus.gov.ar
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Alicia Jardel: aliciajardel@yahoo.fr

domingo, 17 de agosto de 2008

FUERA CASANELLO DEL COMITÉ OLIMPICO ARGENTINO




Julio Casanello fue intendente de facto de Quilmes durante la dictadura y hoy es el presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) que encabeza la delegación argentina en Beijing.
Casanello fue intendente de Quilmes desde el 1° de octubre de 1979 hasta fines de 1982, y como tal es responsable de todo el accionar represivo cometido allí, y por tal de la desaparición de Francisco Romeo Barreta en Junio del 1980 y de Lindolfo Pablo Gómez el 11 de junio de 1981.
En la Intendencia de Quilmes sucedió al Coronel Osvaldo Gally, de quien manifestó el día de su asunción que "es un hombre de bien y por cuyos valores morales es mi obligación destacarlo en mi calidad de vecino". Cabe aclarar que durante el período de la dictadura militar en Quilmes funcionaron varios Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio , entre los que se destacan "El Pozo de Quilmes" y "Puerto Vasco". En este periodo hubo en Quilmes 370 detenidos-desaparecidos. También hay que resaltar que el Hospital Municipal Isidoro Iriarte de Quilmes funcionó como una Maternidad Clandestina, donde se apropiaron de niños de detenidas desaparecidas.En su asunción también lo felicitó y estuvo presente el entonces gobernador de facto Ibérico Saint Jean, quien fuera el que afirmó "Primero mataremos a todos los subversivos luego mataremos a sus colaboradores después a sus simpatizantes enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y finalmente mataremos a los tímidos." Por otra parte cabe resaltar que entre sus principios rectores, la Carta Olímpica Internacional señala que "el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales y agrega que garantizar la dignidad del individuo es un requisito fundamental de las Olimpíadas." Julio Casanello por su tenebroso pasado, no reúne ninguno de estos requisitos para seguir ejerciendo la presidencia del COA. La representación olímpica oficial de los atletas argentinos ante el mundo debe ser ejercida por una persona cuya trayectoria demuestre el respeto por los derechos humanos y democráticos.Por eso exigimos al COA que desplace a este personaje y a la justicia que lo investigue por su accionar durante la dictadura.

ABUELAS DE PLAZA DE MAYO - MADRES DE PLAZA DE MAYO Linea Fundadora- H.I.J.O.S. -Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio - FAMILIARES DE DESAPARECIDOS Y DETENIDOS POR RAZONES POLITICAS - BUENA MEMORIA - CELS

Se reciben adhesiones de Deportistas y Ex deportistas, dirigentes del deporte, periodistas deportivos,organismos de ddhh, organizaciones sociales, culturales, sindicales y políticas a fueracasanello@gmail.com

miércoles, 13 de agosto de 2008

No permitas que quede en el olvido .....


Argentina no cumple derechos del niño

Un repaso por la clásica Declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los derechos de los chicos revela otra deuda nacional. Qué dicen los datos oficiales sobre infancia y adolescencia.

1) El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

En Argentina, hay 12.237.325 niños y niñas entre 0 y 17 años. Casi 5 millones son pobres (el 40,9%) y 1.700.000 (14,3%) son indigentes. La desigualdad es tan grande que la mortalidad infantil nacional es de 12,9 menores de un año fallecidos cada 1.000 nacidos vivos, pero en Formosa es de 24,2, comparable a la de Cabo Verde (25), Turquía (24) u Honduras (23). Un bebé formoseño tiene más probabilidades de morir que si hubiera nacido en el territorio Palestino ocupado (20).

2) El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

La cantidad de muertes infantiles creció el 1,8% durante 2007, según informes preliminares de la Dirección de Estadísticas e Información Sanitaria (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, adelantadas en una nota de Crítica de la Argentina. Durante 2007 fallecieron 8.688 menores de 5 años, 152 más que las 8.536 muertes registradas en 2006.

3) El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Las Abuelas de Plaza de Mayo ya encontraron a 92 nietos y nietas secuestrados por la dictadura militar. Pero todavía quedan más de 400 jóvenes sin conocer su verdadera identidad.

4) El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.


El 25% de los chicos menores de 6 años –un millón– tienen diferentes carencias alimentarias (falta de calcio, vitamina A y vitamina C) que les generan menor resistencia a las infecciones y mayor propensión a enfermarse. El 16,5% (650 mil niños de primer grado para abajo) sufren anemia por deficiencia de hierro y el 8% (350.000) son petisos sociales, con baja talla debido a carencias nutricionales, ambientales y de salud, según Sergio Britos, del Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (CESNI).

Muchas veces, la deuda con ellos, se vuelve contra ellos. La criminalización de la pobreza empieza temprano. En diciembre del 2005 había 19.579 niños detenidos en establecimientos penales y sólo el 12% estaba encerrado por causas penales: la mayoría de ellos son pequeños presos sociales.

5) El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.


Son muy pocos los chicos con discapacidad que acceden a oportunidades y pueden llegar a la facultad. De 110.961 estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba sólo el 0,08% (93 alumnos) tienen alguna discapacidad.

6) El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.


En Santiago del Estero, el 75% de las adopciones son ilegales, en un mercado en donde las familias pobres son proveedoras y las de clase media y alta, compradoras. “En el sudeste de la provincia se sustraen alrededor de 12 bebés por semana”, denuncia Julio Ruiz, de la Fundación Adoptar. Según estimaciones de la organización Raíz Natal, hay casi 3 millones de personas que fueron adoptadas irregularmente y no conocen su verdadera identidad.

7) El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.

El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

El 7,6% de los alumnos de nivel medio repitió de año. Pero peor que repetir es dejar: la tasa de abandono del polimodal –entre 2004 y 2005– fue de 20 chicos cada 100.

8) El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.


El maltrato infantil aumentó –entre 1995 y 2005– un 110% en los chicos de nivel inicial, un 18% en los de la escuela primaria y un 6% en los que concurren a escuelas especiales. En una investigación en 60 escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, realizada por María Inés Bringiotti, 1.590 alumnos contaron que sus padres los maltrataban corporal o emocionalmente.

9) El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

En la Argentina el trabajo infantil afecta a dos millones de chicos –de entre 5 y 14 años-. El 42% de los niños, niñas y adolescentes trabaja ayudando a sus padres. Además, entre el 10% y el 30% de las jóvenes que son secuestradas por redes de trata son menores de edad. En América Latina son víctimas de explotación sexual o laboral dos millones de niñas y adolescentes.

10) El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

La discriminación étnica existe pero se naturaliza como pobreza extrema. El 30 de abril del 2008, el Centro Nelson Mandela denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que el 100% de las 2.300 familias de la etnia toba del Impenetrable chaqueño sufren desnutrición, malnutrición o anemia. Brígido Petiso era toba y tenía nueve años. Murió el 30 de enero del 2008 de meningitis tuberculosa. Pero no murió sólo de tuberculosis. Brígido murió de olvido.

lunes, 11 de agosto de 2008

Son niños esclavizados


SIN FERIADO EN EL DIA DEL NIÑO

Tienen entre dos y catorce años y se los ve recogiendo huevos, ahogados por el guano que tapiza los suelos de galpones con miles de gallinas. Y cientos de moscas en sus cuerpos. Son niños esclavizados, obligados a realizar tareas en estancias de la empresa avícola Nuestra Huella S.A., en Pilar, pese a una denuncia y un allanamiento realizados a mediados de abril. Desde entonces, la situación “mejoró un poco”, cuenta el denunciante Oscar Ortuño Taboada, de 28 años, boliviano: pasaron de ganar 800 pesos a 1300 por familia. El Día del Niño, la cooperativa de costureros La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos hicieron una cámara oculta y para ello entraron a las estancias disfrazados de scouts. PáginaI12 también se puso el uniforme y recorrió el interior de varias de las 38 granjas que tiene la empresa, para comprobar que los niños aún siguen trabajando en condiciones paupérrimas, el Día del Niño y el resto de los días.

Según las denuncias de las familias, todo esto sucede gracias a una ley de la dictadura: el Régimen Nacional de Trabajo Agrario, sancionado en 1980 con las firmas de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz, que no fija límites para el trabajo diario en el campo. Una ley que fue avalada por las entidades del campo, que votaron en contra de la jornada de ocho horas y favor del trabajo “de sol a sol”, según evidencia una recopilación de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario.

Uno de los casos paradigmáticos es la finca Fernández, ubicada en la Panamericana, a la altura del kilómetro 56, lindante al country Estancias del Pilar. Allí, siguen trabajando al menos 11 chicos de 2 a 13 años en un galpón repleto de excrementos de gallinas y con ejércitos de moscas revoloteando alrededor de ellos. Algunos descalzos y otros con zapatillas destrozadas, recolectan huevos. Uno de los pequeños, al que las moscas trataban de introducirse por su boca, cumplía 4 años el sábado. El nene, que aparece en la grabación, dice que su papá no tiene plata y por eso lo ayuda juntando huevos con su carretilla. En la zona donde trabajan y respiran los chicos se disemina insecticida para combatir a las moscas.

“El tres de marzo realizamos una denuncia en la Delegación Pilar del Ministerio de Trabajo de la Nación para que realicen inspecciones en las estancias de la zona y nunca el titular de la delegación, Guillermo Lindoso, realizó una”, denunciaron en diálogo con este diario Rodolfo García y Pablo Sernani, abogados del denunciante.

El Día del Niño, PáginaI12 entró a tres estancias, Lima III y IV y otra no identificada en Capilla del Señor. “El objetivo principal es encontrar menores de edad trabajando”, dice Gustavo Vera, de La Alameda. La cámara tiene el tamaño de un walkman y el lente que filma simula un botón negro que se pone en el ojal de la chomba de unos de los scouts de la cooperativa. Graba hasta dos horas.

La estancia Lima IV está ubicada en Zárate, al norte de la provincia de Buenos Aires, en el kilómetro 100 de la Ruta Nacional 9. En ese predio, propiedad de Nuestra Huella S.A., trabaja una familia paraguaya. “Mi hija fue al hospital, parió y tuvo que volver a trabajar”, dijo una mujer, de unos 50 años.

En esa finca, hay tres galpones donde se crían gallinas. Los pequeñísimos Leticia, de 3, y Oscar, de 2, “ayudan a la familia juntando huevos”, confió la abuela de los nenes. Dentro de una de las naves, un insoportable olor a pudrición y excrementos inunda el galpón, de unos 100 metros de largo por 20 de ancho. Allí, los pequeños sub-4 recogen huevos todos los días, en medio de la caca de miles de gallinas y cientos de moscas, con el peligro latente de ser mordidos (devorados) por roedores del tamaño de perros bulldog.

Paralela a esa granja, en Lima III, también propiedad de Nuestra Huella, trabajan tres chicos sub-11: Santiago, de 10, Martín, de 6, y Maximiliano, de 5. Los hermanos recogen huevos, pese a los picoteos y rasguños de las gallinas. “Santi les tiene miedo a las gallinas, porque lo picotean”, cuenta Maximiliano. Su madre dice que Santiago trabaja porque “tiene que ayudar a la familia”, pero señala que los más pequeños no trabajan. Los nenes la contradicen. Y la página web de Nuestra Huella asegura que los huevos se producen “bajo controles de calidad que llevan a tener una producción con los más altos estándares”.

La denuncia

El 16 de abril pasado, la Justicia descubrió que alrededor de 30 personas, entre ellas 20 niños, trabajaban “en situación de servidumbre y bajo condiciones insalubres” en la granja Mimosa III, en la localidad de Capilla del Señor, que no casualmente también es propiedad de Nuestra Huella. La situación se descubrió tras una denuncia realizada por Taboada y La Alameda en el Juzgado de Garantías de San Isidro.

Durante el allanamiento, el fiscal de Zárate-Campana Juan Maraggi confirmó que la proveedora de huevos “electrificaba el perímetro por la noche” para que nadie saliera ni entrara; que en cada galpón trabajaba “de 7 a 21 todo un grupo familiar, incluso niños de cinco a diez años”, y que cada familia –siete en total– cobraba 800 pesos.

El predio de la empresa Nuestra Huella está ubicado en la localidad bonaerense de Capilla del Señor, en el departamento de Exaltación de la Cruz, cerca de Pilar, en el norte de la provincia de Buenos Aires. En ese enclave, se encontraron siete naves de gallinas ponedoras, que eran cuidadas cada una por una familia, que cobraba un monto de 800 pesos por mes. “Viven en condiciones infrahumanas de higiene y alimentación, obligándolos a trabajar a todos los integrantes del núcleo familiar, inclusive a los menores, siendo el único remunerado el jefe de la familia”, según describe el expediente.

“En los siguientes controles que realizamos encontramos que más personas trabajaban en las galpones, eso demuestra que había trabajo infantil”, consideró en diálogo con este diario el fiscal Maraggi. La causa se encuentra en el Juzgado de Garantías 2 de San Isidro.

Los esclavos

Taboada, su esposa Elsa Solís (30) y sus hijos Alvaro (14) Danithza (13), Noelia (8), Valeria (6), Rodrigo (3) y Melani (2) trabajaban en condiciones de esclavitud en la granja la Mimosa III. “Yo, a la mañana, tenía que mantener seco el guano y a la tarde juntar los huevos y, además, fumigar el galpón”, denunció el jefe de la familia ante PáginaI12. La familia pudo tener otro integrante, pero Elsa perdió un embarazo de seis meses el año pasado, como consecuencia de la nociva cotidianidad. “Tenía una pérdida y me sentía muy mal y no me dejaron salir de la granja para ir al hospital y recién cuando estaba medio muerta me llevaron al médico”, se conmovió la mujer.

En esa nave, los trabajadores cumplían tareas de lunes a domingo, sin descanso, por lo que los más pequeños tampoco tenían la posibilidad de estudiar. “Como no me alcanzaba el tiempo para hacer todo, la capataz Viviana Vallejos me retaba y cagaba a pedos y me decía que me ayuden mi señora y mis hijos”, agregó el hombre, quien realizó la denuncia contra la empresa. “Los chiquitos trabajan porque no alcanza el tiempo para terminar con todo el trabajo”, se lamentó su mujer.

Así, los chicos trabajan de lunes a domingo. “Los que van a la mañana a la escuela trabajan de tarde, y los que van a la tarde al colegio laburan a la mañana, porque si ellos no trabajan no se llega a cumplir con la producción que exigen”, explicó Elsa, embarazada de seis meses. Ellos recolectaban, entre otras tareas, 18 mil huevos por día. Por el momento, Oscar está lesionado y por un amparo judicial no trabaja en la estancia.

Sus colegas trabajan en condiciones insalubres y viven hace casi dos años en la granja, en casillas precarias a las que se ven confinados. Allí, hasta el allanamiento, había un perímetro electrificado con 220 voltios, por lo cual era imposible salir de ese lugar. Tampoco podían ir a un centro de salud. “Cuando nos enfermábamos no nos dejaban ir al hospital y nos daban una bolsita de pastillas de colores en la oficina de la capataz”, relató el hombre. “Cuando tomás esas pastillas no tenés hambre ni sueño y seguís trabajando”, notó Oscar. Las pericias aún no determinaron qué tipo de medicamento o sustancia eran.

En algunas casillas, las camas son maples de cartones de huevo, acumulados uno sobre otro, y los muebles son jaulas de gallinas. A partir del allanamiento, fueron reparadas algunas viviendas que no contaban con ventanas ni ventilación, puertas internas o baño. Pero siguen teniendo frágiles instalaciones eléctricas y agua contaminada, describen. “Al agua le ponen un químico, que te quema la piel cuando lo tocás, para que no se tapen las caños de las tuberías de los bebederos de la gallinas”, revela Oscar.

Tras la denuncia realizada por Taboada, los trabajadores poseen documentación en regla, protección sanitaria y social, pero las condiciones de servidumbre persisten. “Se los blanqueó, pero ante la falta de control se mantienen las condiciones infrahumanas de trabajo en las granjas”, advirtió Sernani.

El Régimen Nacional de Trabajo Agrario, sancionado en 1980 con las firmas de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz, no fija límites para el trabajo diario en el campo. Las entidades de la Mesa de Enlace votaron en contra de la jornada de ocho horas y a favor del trabajo “de sol a sol”, según lo evidencia de una recopilación de resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, el ente que regula el trabajo en el campo y que integran empleados, empresarios y el Estado. En dicha recopilación, publicada por PáginaI12, figura la oposición sistemática de las cuatro cámaras rurales a distintos avances en materia de derechos laborales.

El matón y el Bonaerense

Sergio Daniel Núñez es sindicado como “el matón” por los trabajadores. Comunicado con un walkie talkie, recorre todas las estancias de la empresa avícola. “El siempre trata mal y amenaza a la gente”, denuncia Elsa. Era el encargado de electrificar el perímetro. “No tiene peligros para las personas, ya que solamente da una picana tipo cosquilleo”, declaró ante la Justicia, según consta en el expediente de la causa. El matón mantiene una férrea disciplina en los galpones para cumplir la producción exigida por la empresa rural. “Cuando los contratan, las mujeres los tienen que ayudar y se le paga un plus a fin de mes, pero los menores trabajan porque sus padres se lo solicitan”, argumentó Núñez.

Por su parte, el subteniente Carbonel del Destacamento Policial de Zelaya, partido de Pilar, custodia las oficinas de Nuestra Huella, en Pilar. “Una vez faltaban huevos en la granja y vino Carbonel y nos decía, mostrándonos su pistola, que nos iba a fajar si nos veía robando un huevo”, revela Elsa.

Informe: Esteban Vera.: fuente http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-109457-2008-08-11.html

viernes, 8 de agosto de 2008

GENOCIDAS AL BANQUILLO



GENOCIDAS AL BANQUILLO
Hoy se retomó en Tucumán el Juicio a los genocidas LUCIANO BENJAMÍN MENÉNDEZ y ANTONIO BUSSI, acusados por el secuestro y desaparición de Guillermo Villegas Aignasse, ocurrido el 24 de marzo de 1976.

Se trata del primer Juicio Oral y Público por delitos de lesa humanidad en Tucumán. Bussi y Menéndez son juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal Feredal de San Miguel de Tucumán, conformado por Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi.

Menéndez está imputado en esta causa en su calidad de ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, la zona que comprendía a Córdoba, Tucumán y otras ocho provincias argentinas.
Menéndez, que es alojado en los ex Arsenales Miguel de Azcuénaga, tiene una larga vinculación con Tucumán, porque entre 1970 y 1973 ejerció importantes cargos en la V Brigada de Infantería, entonces con asiento en Tucumán, y entre 1975 y 1979 encabezó el III Cuerpo de Ejército, del que dependía la unidad local, a la que solía visitar con frecuencia durante la dictadura.

Bussi encabezó la V Brigada de Infantería entre diciembre de 1975 y 1977, período durante el que desapareció Vargas Aignasse, y a partir del golpe de Estado ejerció la intervención militar de la provincia, período durante el cual desaparecieron o fueron asesinadas centenares de personas.

Tras la vuelta de la democracia, Bussi fundó Fuerza Republicana, partido por el que fue elegido gobernador (1995-1999) e intendente de la capital tucumana -entre otros cargos- en junio de 2003, pero no pudo asumir, porque 15 días antes de la fecha prevista fue detenido por la causa "Vargas Aignasse", por la que se lo está juzgando.

"Menéndez era el inmediato superior de Bussi. De todas las personas que quedaban privadas de su libertad, inmediatamente tomaba conocimiento Menéndez. Las decisiones de estrategia política partían de su cabeza y de su mando. Menéndez tenía pleno conocimiento de lo que ocurría en Tucumán", dijo Gerónimo Vargas Aignasse, hijo de la víctima y hoy diputado nacional por el Frente para la Victoria.

"Obviamente que tiene una responsabilidad inmediata. Como familia hicimos ingentes esfuerzos ante los jefes militares para que nuestro padre apareciera y fuimos perseguidos. Menéndez es corresponsable sin duda alguna", agregó.

LOS JUZGA UN TRIBUNAL. LOS CONDENAMOS TODOS.

martes, 5 de agosto de 2008

Los encontramos a ellos buscándolos a todos



El caso Trotta -Castelli

María Teresa Trotta nació el 14 de julio de 1950 en la provincia de Buenos Aires. Sus amigos la llamaban "Tere", "Teresita" o "La Petisa". Roberto nació en la ciudad de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1946 y sus amistades lo llamaban "Beto" o "Cabezón". En 1974 nació su primera hija, Verónica. Ambos militaban en la columna oeste de la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia los llamaban a ella "Ana" y a él "Daniel". Fueron secuestrados el 28 de febrero de 1977, Roberto en Merlo y María Teresa, embarazada de seis meses y medio, se presume que cerca de San Antonio de Padua.

La pareja fue vista por sobrevivientes en el Campo Clandestino de Detención "Sheraton" y en "El Vesubio". Según testimonios obtenidos, la joven fue llevada al sector de Epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo donde dio a luz. Desde ese momento se perdió el rastro de la niña, y sus familiares junto a las Abuelas comenzaron la búsqueda.

Abuelas de Plaza de Mayo y las familias Trotta y Castelli tenían presentada la denuncia ante la justicia por la desaparición del bebé desde 1983. Su hermana Verónica integra la agrupación H.I.J.O.S. y junto a otros compañeros fundó la Comisión Hermanos del organismo desde donde realizan la búsqueda de sus hermanos desaparecidos por el terrorismo de Estado.

Después de años de lucha, el viernes pasado, Verónica supo que su hermana es otro caso de adopción a través del Movimiento Familiar Cristiano que, aparentemente, durante la última dictadura entregaba niños en adopción sin investigar el paradero de su familia. A través de la investigación realizada por el Juzgado del Juez Ballesteros, el pasado 25 de julio los familiares supieron el paradero de joven, quien pudo conocer su verdadero origen biológico.

El caso Goya- Martínez Aranda

María Lourdes Martínez Aranda nació el 1º de marzo de 1952 en México. Su familia la llamaba "Lupita". Francisco Goya el 6 de mayo de 1949 en la ciudad de Resistencia, provincia de Chaco. Sus amigos lo llamaban "El Loco" o "El Gordo". Junto a su primera esposa tuvo dos hijos, Juan Manuel en 1972 y Emilio en 1974. Militó en el Movimiento Nacionalista Tacuara, en la Juventud Peronista y en la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia lo conocían como "El Loco", "El Gordo", "Cro", "Oli, "Alcides" o "El Chelo".

Durante su exilio en México, Francisco conoció a Lourdes quien militaba en el Partido Comunista mexicano. En marzo de 1979 la pareja se fue a España y el 31 de julio del mismo año nació su hijo, Jorge Guillermo.

Lourdes y Francisco volvieron al país en el marco de la Contraofensiva. Los tres fueron secuestrados entre abril y julio de 1980 en la provincia de Mendoza. Se sospecha, que permanecieron detenidos en el Centro Clandestino de Detención "Cuevas" en Mendoza. Sus familiares y Abuelas de Plaza de Mayo siguieron desde entonces el caso.

La investigación llevada a cabo por Abuelas tomó fuerza luego de una denuncia de un arrepentido. Con este dato se pudo ubicar al joven, quien el pasado lunes supo que es hijo de Lourdes y Francisco. Su hermano Emilio integra la agrupación H.I.J.O.S. de Chaco y ha sido un activo investigador en la búsqueda de su hermano.

Si naciste entre 1975 y 1980, tenés dudas sobre tu identidad y creés que podés ser hijo de desaparecidos, comunicate con H.I.J.O.S. al 15-3-571-0767 o a hermanos@hijos-capital.org.ar

RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE NUESTROS HERMANOS APROPIADOS

H.I.J.O.S.

Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Sliencio

Regional Capital en la Red Nacional

sábado, 2 de agosto de 2008

Buscamos al hijo o hija nacido/a en cautiverio


TE ESTAMOS BUSCANDO

Buscamos al hijo o hija de Cecilia Beatriz BARRAL y Ricardo Horacio KLOTZMAN, nacido/a en cautiverio hace 32 años, en agosto de 1976.

Cecilia nació en la ciudad de Buenos Aires el 21 de junio de 1951. Su familia la llamaba "La Negra". Ricardo nació el 24 de mayo de 1951 en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Sus amigos lo llamaban "Patón". En 1974 nació Ana Lina, hija del joven con su primera compañera, Liliana Bojanich, desaparecida el 8 de junio de 1976. Cecilia y Ricardo militaban en el PRT-ERP. Sus compañeros la llamaban "Mecha" o "Mercedes" y a él "Juan de Dios Pérez", "César" o "Hugo". Fueron secuestrados el 2 de agosto de 1976 en la ciudad de Rosario. La joven estaba embarazada de nueve meses. Pensaban llamar Santiago al bebé que esperaban si era varón. Por testimonios de sobrevivientes pudo saberse que ambos permanecieron detenidos en el CCD "Fisherton".

La pareja y el/la niño/a que debió nacer en cautiverio permanece desaparecidos.

Si naciste entre 1975 y 1980, tenés dudas sobre tu identidad y creés que podés ser hijo de desaparecidos, comunicate con H.I.J.O.S. al 15-3-571-0767 o a hermanos@hijos-capital.org.ar

domingo, 27 de julio de 2008

Está prófugo.


El represor Julián “Laucha” Corres huyó de prisión

Julián Oscar Corres
Integraba la agrupación RIM 3, dirigida por el Coronel Adel Viras y formada para ejercer la represión ilegal en Bahía Blanca. Era el que aplicaba la picana eléctrica en el centro clandestino de detención "La Escuelita". Se sopecha que en 1976, a los 24 años, se habría infiltrado en organizaciones estudiantiles universitarias para informar sus actividades a los grupos de inteligencia.
Está prófugo.

Era el militar que administraba la picana eléctrica en un centro clandestino de Bahía Blanca. Denuncian "complicidad policial".
El teniente coronel retirado Julián Corres, represor del centro clandestino La Escuelita de Bahía Blanca y administrador de la picana eléctrica bajo el alias “Laucha”, se escapó de la delegación local de la Policía Federal antes de ser sentenciado por delitos de lesa humanidad.
A las seis de la mañana, Corres pidió a la custoria ir al baño y “desapareció”, según informó el Fiscal Federal Hugo Omar Cañón a la producción del programa La Brújula Radio, de Bahía Blanca. La periodista Sandra Crucianelli, del Canal 7 zonal, señaló que hay dos versiones: "Se fue por los techos o por la puerta del frente, porque no estaba el guardia", dijo.
Los medios locales informaron que hay preocupación en la fiscalía a cargo, y proponen divulgar la cara del prófugo para que no se le preste ayuda. El jefe de la Policía Federal se encontraba de licencia y se reincorporaba hoy a sus tareas.
Desde Observaciones Judiciales, rastrearon algunos llamados telefónicos que Corres, de 56 años, habría hecho ayer, los cuales habrían posibilitado su fuga.
Eduardo Hidalgo, secretario general de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bahía Blanca y ex detenido durante la última dictadura en La Escuelita, afirmó que hubo "responsabilidad de la Policía" en la fuga.
Escurridizo y perverso, según relataron unos veinte testigos que reconocieron haber sido sometidos a sus torturas, durante un año y medio el represor había conseguido burlar a la Justicia, hasta que Interpol lo atrapó en abril pasado cuando salía de una oficina en el microcentro porteño.
También se intenta establecer la responsabilidad de los efectivos a cargo de la custodia y si se trata de un hecho de negligencia o desde dentro de la Policía se facilitó su escape.

sábado, 26 de julio de 2008

PERPETUA Y CARCEL COMUN PARA EL GENOCIDA MENÉNDEZ


LA UNICA LUCHA QUE SE PIERDE ES LA QUE SE ABANDONA

El ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército deberá cumplir prisión perpetua por secuestrar, torturar y asesinar, a fines de 1977, a cuatro militantes del PRT que estuvieron cautivos en La Perla. Hubo festejos dentro y fuera del tribunal.

Luciano Benjamín Menéndez durmió anoche como un preso más en la cárcel de Bower, en las afueras de su querida Córdoba. El Tribunal Oral Federal 1 condenó a uno de los dos mayores genocidas de la historia del norte argentino, junto con el tucumano Antonio Domingo Bussi, a la pena de prisión perpetua. Siete de sus subordinados en el Cuerpo III de Ejército que, como miembros del Destacamento de Inteligencia 141 operaron en el centro clandestino La Perla, también fueron condenados a pasar el resto de sus días en una prisión común y corriente, como cualquier hijo de vecino.

Cuando el juez Jaime Díaz Gavier terminó de leer la sentencia, alguien gritó “¡Por fin justicia!”. Hubo un aplauso cerrado y luego silencio. En la calle la emoción se transformó en llantos, gritos, cantos y abrazos.

El clima que se vivió ayer en los tribunales cordobeses es difícil de sobredimensionar. En la calle, pleno parque Sarmiento, miles de personas, amplia mayoría sub-25, hicieron el aguante desde la mañana, cuando los jueces citaron a los imputados para escuchar sus últimas palabras (ver aparte). En el salón de usos múltiples, que tiene 160 butacas, ingresaron no menos de trescientas personas. Sin embargo, la organización nunca se vio desbordada. Los imputados ingresaron a paso lento y no recibieron un solo insulto. Nadie molestó a sus familiares que presenciaron la audiencia. Los reporteros gráficos pudieron cumplir con su trabajo. Los represores agradecieron por el esfuerzo a sus defensores oficiales y al tribunal por haber conservado el orden durante los dos meses de audiencias. El sargento primero retirado Carlos Alberto Díaz, incluso, se dio el lujo de levantar los brazos con sus dedos en V frente a la multitud que celebraba el fallo.

Menéndez & Cía. fueron condenados por secuestrar, torturar y asesinar, a fines de 1977, a Hilda Flora Palacios, Humberto Brandalisis, Carlos Laja y Raúl Cardozo, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Según declararon los sobrevivientes de La Perla, los miembros del grupo de “operativos especiales” (OP3) del Destacamento los torturaron sin piedad durante un mes. En la madrugada del 15 de diciembre los sacaron para matarlos en un “operativo ventilador”, como llamaban a las ejecuciones en la vía pública en las que simulaban enfrentamientos. No dejaron detalles librado al azar: eligieron la esquina que mejor los representaba: Sagrada Familia y Ejército Argentino. Los militantes del PRT fueron enterrados como NN en el cementerio de San Vicente. Hasta el momento sólo Hilda Palacios fue identificada por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Para que nadie quedara fuera de la sala, la lectura de la sentencia comenzó media hora después de lo previsto. En las primeras filas se ubicaron Madres y Abuelas de Plaza de Mayo con sus pañuelos blancos. En las últimas, los H.I.J.O.S. con los suyos. Luego llegaron el gobernador Juan Schiaretti, la diputada y nieta recuperada Victoria Donda y funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación encabezados por su titular Luis Duhalde. Los representantes de organismos que debieron elegir sólo una cara visible para ingresar a la sala (Estela Carlotto, por Abuelas; Marta Vázquez, por Madres Línea Fundadora; Laura Conte, por el Centro de Estudios Legales y Sociales).

La mayor fiesta se vivió en la calle. Con sol radiante y abundantes choripanes, hasta los perros bailaban al ritmo que imponía el Movimiento Nacional de Murgas. “Olé olé/olé olá/ los subversivos cada día somos más”, celebraban. Detrás de decenas de banderas de organizaciones sociales, gremios y partidos sobresalían cientos de fotos con rostros de víctimas del terrorismo de Estado. Por los altoparlantes la voz de María Angélica Olcese de Moller, Queca para la historia, que murió la noche previa a la sentencia, recordaba el pánico de las primeras vueltas a la Plaza de Mayo y la fundación de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba, que la tuvo en primera fila.

A las cinco en punto ingresaron los imputados. No volaba una mosca. Igual que el primer día, una cinta negra cubría la escarapela de la solapa del saco de Menéndez, de luto por el fin de su impunidad. Los abogados de H.I.J.O.S. adornaron sus pupitres con las fotos de sus seres queridos. Martín Fresneda con la de sus padres caídos, Tomás y Mercedes Argañaraz, con la abuela Otilia, que los crió con infinito amor. Claudio Orosz con la de sus ex compañeros del colegio Manuel Belgrano: Pablo Schmucler, Claudio Román y Gustavo Torres, todos desaparecidos.

Fotógrafos y camarógrafos inmortalizaron a los militares y se fueron. Jaime Díaz Gavier, presidente del tribunal que también integran José Vicente Muscará y Carlos Otero Alvarez, anunció

martes, 22 de julio de 2008

24 de julio tribunales de cordoba

Convocamos a todos a la puerta de los Tribunales.


24/7: TOD@S A LOS TRIBUNALES DE CÓRDOBA

El jueves 24 será el último día del juicio. A las 9:30 los imputados podrán tener uso a la "última palabra". Por la tarde se leerá la sentencia.
Convocamos a todos a la puerta de los Tribunales.

www.eldiariodeljuicio.com.ar
MENÉNDEZ
Luciano Benjamín, alias “Cachorro”, matricula de identidad 4.777.189, nació el 19 de junio de 1927 en San Martín Provincia de Buenos Aires, hijo de José Maria y de Carolina Sánchez Mendoza, estado civil casado, de profesión militar pasó a retiro con el grado de General de División. Cumple su arresto en su casa ubicada en la calle Ilolay Nº 3269, del barrio Bajo Palermo en la ciudad de Córdoba. Actualmente tiene 81 años.


Fue el comandante del 3º Cuerpo de Ejército entre 1975 y 1979. Esta repartición tuvo epicentro en Córdoba, pero abarcaba a 10 provincias del Noroeste y Cuyo: Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis, Córdoba, Santiago del Estero y Tucumán. Por lo tanto, mientras estuvo al mando del 3º Cuerpo, Menéndez fue el máximo responsable de todas las violaciones a los DDHH en estas jurisdicciones y de la existencia de todos los centros clandestinos.
En la actualidad centenares de causas lo imputan dado a que bajo sus órdenes actuó todo el aparato represivo de estas 10 provincias.
Dentro de la provincia de Córdoba, denominada por los militares área “311”, la autoridad de este represor cobraba aun más protagonismo. Según consta en los legajos de inteligencia incautados por la justicia, el propio Menéndez presidía la denominada “Comunidad Informativa” en donde confluían autoridades de las Fuerzas Armadas, Policía Provincial, Policía Federal y SIDE.
Si bien no fue él en persona el autor material de todas las torturas y asesinatos, sin su intervención los mismos no habrían acaecido, era quien dirigía y daba las instrucciones para el funcionamiento de toda el Área 311, estableciendo los objetivos, suministrando los medios y evaluando la conducta de sus subordinados.
Junto a sus seguidores conformó la “Organización Nacionalista” o “Partido Militar” de expreso corte fascista que criticaban al sector de Videla por “blando”.
En ocasión de una conferencia en la Universidad de Córdoba, en la Facultad de Ciencias Económicas se explayó sobre la estructura y el proyecto político de las FFAA donde manifestó que “por suerte las Fuerzas Armadas sanmartinianas habían exterminado a la población indígena y que de esta manera se crea una Argentina blanca y culta”. En el mismo sentido dijo que aplaudía el histórico accionar de las Fuerzas Armadas con respecto a no permitir que en nuestro país entraran inmigrantes de raza negra, lo cual evitó que se reprodujeran, de lo contrario la Argentina sería como Brasil o Uruguay.
Durante la dictadura una de sus políticas emblemáticas fue el llamado “Pacto de Sangre”. Era, según los oficiales de “La Perla”, una invención genial de la que estaban admirados y agradecidos. Consistía en hacer participar de los secuestros y fusilamientos a todos los oficiales de las unidades regulares para que, en una posible futura etapa, no “se dieran vuelta” y decidieran declarar contra Menéndez y los oficiales del Destacamento. Todos debían estar “manchados de sangre”.
A partir de febrero de 1977 los asesinatos de secuestrados en “La Perla” comenzaron a racionalizarse, fusilándose de a tres por día, con el objetivo de que alcanzaran los secuestrados para todo el personal militar.
Participaba de algunos operativos y en todos los casos sustraía el “botín” para él. En “El Castillo”, casa situada en el Barrio Villa Cabrera de Córdoba, donde el 9 de marzo de 1977 murieron 7 militantes, Menéndez se llevó para él una valija llena de dólares, generando resentimiento en el resto de la tropa que no tuvo “recompensa”.
Las veces que participaba, permanecía resguardado detrás de algún vehículo y miraba a través de un espejo que sostenía en la mano, para no ser alcanzado por los disparos.
Con el retorno democrático las causas en su contra comenzaron a multiplicarse. La impunidad de la Ley de Obediencia Debida no le correspondía a los altos mandos y rápidamente acumuló centenas de causas. En 1988 fue procesado por 47 casos de homicidio, 76 de tormentos, 4 de ellos seguido de muerte y 4 sustracciones de menores.
Recibió la protección de la Corte Suprema de Justicia que lo desprocesó en algunas de esas causas invocando la Ley de Punto Final pero quedaron algunos procesos pendientes que conducirían, en 1990, a la elevación a juicio donde él era imputado. Fue entonces, pocos días antes del comienzo de las audiencias, que el presidente Menem lo indultó. Fue el único caso en que se aplicó un indulto a una persona que aun no tenía condena. En este caso el perdón presidencial no respetó la constitución que indica claramente que la figura del indulto sólo puede aplicarla el presidente a una persona condenada. Así se garantizó la impunidad por más de una década.

viernes, 30 de mayo de 2008

“Querían que nunca nos juntemos”



“Querían que nunca nos juntemos”

LAURA RUIZ DAMERI


Las Abuelas de Plaza de Mayo encontraron a la nieta n° 90. Nació en la ESMA y fue apropiada por un represor. Sus hermanos estuvieron en ese centro clandestino y recuperaron su identidad en el 89 y 00. Su hermana Victoria cuenta la historia
Silvia Beatriz María Dameri y Orlando Antonio Ruiz fueron secuestrados y llevados a la ESMA. Sus hijos estuvieron con ellos hasta que la patota que manejaba Massera decidió repartirlos. A M.de las Victorias la dejaron en la puerta de un hospital de Rosario y a Marcelo en Córdoba. A Laura, que había nacido en el centro clandestino, se la llevó un represor y la anotó como hija propia. El martes, Laura recuperó su identidad, como lo había hecho Marcelo en 1989 y M.de las Victorias en 2000. “Nos dejaron en provincias distintas para que nunca nos juntemos. Ahora mis viejos, donde estén, pueden descansar tranquilos. Estamos los 3 vivos. No pueden con los Ruiz Dameri”.
Laura se convirtió en la nieta número 90 en ser recuperada por las Abuelas. Recibió el resultado del análisis del Banco Genético que confirmaba su identidad biológica el martes en el despacho de la jueza Servini de Cubría. No había querido sacarse sangre, pero la magistrada ordenó un allanamiento para obtener su ADN. María de las Victorias también estuvo el martes en Tribunales. No habló con su hermana, aunque pudo verla y reconocer el parecido con su mamá. “Por ahora ella no quiere acercarse. Debe estar shockeada, estuvo con un apropiador, que es el mismo que torturó a mi vieja. Yo la voy a esperar el tiempo que quiera”, aseguró María de las Victorias, desde Rosario. En la comunicación telefónica se mezcla la voz de una nena. La hija menor de María de las Victorias, de un año. La mayor tiene cinco. Además, Laura tiene otra sobrina: la hija de Marcelo que nació el martes, el mismo día que ella confirmó que era hija de desaparecidos.
Silvia Beatriz María Dameri y Orlando Antonio Ruiz militaban en Montoneros. Tuvieron a Marcelo en octubre del 76 y meses después se fueron del país. En 1978, en Suiza, nació María de las Victorias. Los cuatro volvieron a Argentina a comienzos de 1980, en el marco de la Contraofensiva. En mayo, fueron secuestrados. Silvia estaba embarazada de cinco meses. Laura nació en la ESMA. Pero creció con otro nombre.
“Me acuerdo del lugar. Las columnas. Me acuerdo de estar atada a una cama elástica muy vieja. Me acuerdo que había mucha gente. Son recuerdos hilvanados”, relató María de las Victorias, que tenía tres años cuando fue a parar al centro clandestino. Cuando los represores decidieron deshacerse de ella, la dejaron en la puerta del sanatorio de niños de Rosario con una carta escrita a máquina: “Me llamo Victoria. Mis padres no me pueden cuidar. Que Dios los ayude. Gracias”. Marcelo llevaba exactamente el mismo mensaje pero con su nombre. A él lo abandonaron en Córdoba. Marcelo y María de las Victorias fueron adoptados legalmente. El recuperó su identidad en 1989, ella en 2000: “Me vi en el diario en una foto y dije ‘ésta soy yo’ les conté a mis padres adoptivos y ellos me acompañaron a Abuelas, donde ya habían recibido una denuncia anónima que decía que yo podía ser hija de desaparecidos.Siempre supe que era adoptada pero creía que me habían abandonado”.
Laura, fue apropiada por el ex prefecto Antonio Azic miembro del grupo de tareas de la ESMA, ya se había quedado con otra niña nacida dos años antes en el mismo lugar: Victoria Donda, quien recuperó su identidad en 2004 y hoy es diputada.
Desde hace tiempo las Abuelas sospechaban que Azic era el apropiador de Laura Ruiz. De hecho, el ex prefecto ya fue procesado por ese hecho. En la misma situación están el médico de la marina Carlos Capdevilla, quien asistió el parto de Silvia Dameri en la “Huevera” –que era una sala de torturas– y el represor Oscar Lanzón. El subprefecto Díaz Smith está prófugo. Los sobrevivientes aseguraron que Juan Alemann, quien fue secretario de Hacienda de la dictadura, estuvo en la ESMA para ver a los Ruiz, a quienes vinculaban con un atentado en su contra.
Los ex detenidos desaparecidos Carlos Lordkipanise y Víctor Basterra vieron a los Ruiz en el centro clandestino. Contaron que Silvia “estaba muy panzona, con un embarazo muy avanzado” y a pesar de eso “fue torturada por el propio Azic”. Silvia y sus tres hijos fueron llevados a una quinta que el grupo de tareas de la ESMA alquilaba en General Pacheco. A la mujer le cortaron el proceso de lactancia mediante la aplicación de inyecciones”.El ex prefecto fue el que torturó a Lordkipanise junto con su hijo de apenas 20 días: “Me amenazó: ‘Si no hablás, le reviento la cabeza contra el piso a tu hijo’.le dije que no tenía nada que decir y lo puso en mi pecho, pasó corriente eléctrica”. “La verdad tarde o temprano sale a la luz. Los tres hermanos recuperaron su identidad y juntos podrán reconstruir la historia familiar que el terrorismo de Estado les quiso robar”, señalaron las Abuelas en un comunicado.

domingo, 4 de mayo de 2008


HOY CUMPLÍS AÑOS Y TE SEGUIMOS BUSCANDO

Esther Liliana Lavalle nació el 16 de febrero de 1950 en La Plata. Constantino José Valledor el 23 de enero de 1945 en la misma ciudad. Tuvieron un primer hijo al que llamaron Constantino José al igual que su padre. La pareja militaba en la organización Montoneros. A Esther sus compañeros la conocían como "Ana". La joven fue secuestrada el 4 de mayo de 1977 en la ciudad de Mar del Plata y llevada al Hospital Regional de esa ciudad, aparentemente, para dar a luz. Estaba embarazada de ocho meses. Fue retirada del hospital por personal del ejército y, posteriormente, asesinada. Sus restos fueron exhumados en 1983 en el Cementerio Parque de Mar del Plata. Constantino fue asesinado el 6 de octubre de 1977 en Mar del Plata, su cuerpo no fue entregado a la familia.

Padre e hijo/a permanecen desaparecidos.

Fuente: "Niños desaparecidos. Jóvenes localizados", Abuelas de Plaza de Mayo.

Si naciste entre 1975 y 1980, tenés dudas sobre tu identidad y creés que podés ser hij@ de desaparecid@s escribinos a hermanoscapital@yahoo.com.ar o llamanos al 15-3-571-0767.

H.I.J.O.S.
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Regional Capital en la Red Nacional

sábado, 3 de mayo de 2008


TE ESTAMOS BUSCANDO

Diana Irene Oesterheld y Raul Araldi Desaparecidos el 7/8/76

Diana tenía 23 años. Era la hija del famoso historietista Héctor Oesterheld. Tenía un hijo de un año, Fernando, y estaba embarazada de cuatro meses cuando desapareció. Militaban en Montoneros.

Diana fue secuestrada en San Miguel de Tucumán por la policía de Tucumán, junto con su hijo Fernando. Fernando fue abandonado como "NN" por la patota policial en la Casa Cuna de la capital tucumana. Después de varios intentos fue recuperado por sus abuelos paternos. La casa donde vivían fue ocupada por Albornoz, el jefe de la policía tucumana, y su mujer.

Raúl fue asesinado en 1977, un compañero vio su cadaver en la Jefatura de Policía.

Diana fue vista en la Jefatura de la Policía de Tucumán. Fue llevada a "Campo de Mayo" donde dio a luz.

Su padre y sus tres hermanas, Estela, Marina y Beatriz también fueron desaparecidos o asesinados.

Casa tomada

Fernando Araldi Oesterheld reclama la casa donde vivía en 1976 con sus padres, que están desaparecidos. Según la fiscalía, el ex jefe de inteligencia de la policía de Tucumán, acusado del secuestro de la pareja, se apropió del inmueble, donde sigue instalada su ex amante.


Desde afuera se ve un tapial pintado de rojo y un portón. La casa está atrás, escondida. El techo apenas sobresale. Queda en la calle Frías Silva, en San Miguel de Tucumán. Fernando Araldi Oesterheld sabe que en 1976 vivía ahí con sus padres, Diana y Raúl, que están desaparecidos. Tiene guardada una foto donde se lo ve en brazos de su mamá, en la puerta. “Me muero de ganas de entrar, pero no puedo”, dice. La propiedad es objeto de disputa en una investigación sobre violaciones a los derechos humanos y apropiación de bienes de víctimas de la dictadura. El entonces jefe del Servicio de Inteligencia Confidencial (SIC) de la policía provincial, Roberto “el Tuerto” Albornoz, no sólo está acusado de la desaparición de la pareja. Varios testimonios apuntan a que se instaló en la casa con una mujer que también pertenecía a la fuerza. Ella sigue viviendo en el lugar. Sin embargo, pese al reclamo de la fiscalía y los querellantes, el juez de la causa hasta ahora se negó a desalojar y restituir el inmueble.


Diana Oesterheld, hija del escritor y guionista Héctor Oesterheld -creador de El Eternauta– fue secuestrada en julio de 1976. Estaba embarazada de seis meses cuando se la llevaron de la casa, que en aquel momento no estaba oculta tras un muro. Su hijo de un año, Fernando, también fue secuestrado y abandonado como “NN” por la patota policial en la Casa Cuna de la capital tucumana. Después de varios intentos fue recuperado por sus abuelos paternos. Hay sobrevivientes que en agosto de aquel año vieron a Diana en el centro clandestino de la Jefatura de la Policía, cuyo subjefe era Albornoz. Todo indica que a su marido, Raúl, lo asesinaron en 1977 en un enfrentamiento. Un compañero suyo de Montoneros vio su cadáver en la jefatura policial.

Albornoz, a quien apodan “el Etchecolatz tucumano”, está camino a ser indagado por todos los crímenes cometidos en el campo de concentración que estaba a su mando. En la misma senda están los represores Antonio Domingo Bussi, Luciano Benjamín Menéndez y varios militares y policías. La causa está a cargo del juez Jorge Parache. En cuanto al matrimonio AraldiOesterheld, no sólo investiga su desaparición sino quiénes fueron los responsables del robo de su hijo Fernando y qué ocurrió con el bebé que Diana esperaba en cautiverio. A eso se suma la pesquisa por la usurpación de la vivienda, uno de los puntos más complicados.

“Yo no quiero la casa por su valor económico. Quiero que saquen a la mujer que vive ahí. Que ella y Albornoz sean juzgados”, explica Fernando a Página/12. “Además, quiero saber qué hicieron con mi mamá y con mi hermano”, agrega. Por los relatos que pudo oír y los testimonios incorporados al expediente, Fernando, hoy un fotógrafo de treinta años, supo que sus padres llegaron a Tucumán en diciembre de 1975. Vivieron en forma provisoria en el hotel Petit y en febrero se mudaron a la casa de la calle Frías Silva, alejada del centro. Primero la alquilaron y después avanzaron en la compra. El papeleo, al parecer, quedó a mitad de camino.

El hombre que les rentó y vendió la vivienda, Onésico Marini, falleció, pero su hijo se presentó ante el juez apoyando el reclamo de Fernando. Su testimonio es clave porque recuerda al detalle –tenía dieciséis años– los encuentros de su papá con los padres de Fernando. Relató, además, que en agosto de 1976 un camión de la policía se llevó las pertenencias de la familia Araldi-Oesterheld y que con posterioridad Albornoz se quedó ahí junto con su amante, también policía, que nunca se fue.

Al menos diez testigos declararon que la pareja desaparecida vivía ahí con su hijo. También están en la causa los aportes del periodista Jorge Delgado, que los conoció apenas llegaron a Tucumán. Los abuelos paternos de Fernando estuvieron allí en su primer cumpleaños. Los informes del Registro de la Propiedad dicen que el inmueble era de Marini, el vendedor. La actual ocupante inició un juicio para que se la reconozca comopropietaria por haber habitado el lugar pacíficamente pagando impuestos. La fiscalía pidió frenar el trámite, que considera una prueba contra ella.

Fernando es querellante a la par de organismos de derechos humanos. El fiscal Emilio Ferrer pidió varias veces el allanamiento y el desalojo de la casa, pero el juez Parache sostiene que las pruebas no alcanzan. Ahora el tema debe ser resuelto por la Cámara Federal tucumana. En la fiscalía de Cámara apuntan: “En Tucumán hay 700 causas contra represores, pero subsisten los obstáculos porque la sociedad apoya a Bussi”.

La apropiación de bienes de desaparecidos fue una práctica común en la provincia, pero recientemente comenzó a ser desenmascarada. Albornoz está detenido por la desaparición de Rolando Coronel y su hija Marta, cuya vivienda fue usurpada por otro miembro del Servicio de Inteligencia policial, Luis Armando de Cándido, que también está preso. Su esposa, sin embargo, una ex asesora de Bussi, sigue libre. Juan Carlos Veliz, abogado de la familia Araldi-Oesterheld dice: “Nosotros exigimos que también se investigue a la ex amante de Albornoz como cómplice de los crímenes de la dictadura”.
Graciela Moreno y Juan Marcelo Soler Guinard "Negro" "Raul"

En la madrugada del 29 de abril de 1977, Graciela fue secuestrada junto a su compañero, el sacerdote Juan Marcelo Soler Guinard, en su vivienda, ubicada en la localidad de Temperley (provincia de Buenos Aires). En esa casa vivía la pareja junto a dos hijos de Graciela de un matrimonio anterior (de 7 y 8 años de edad) y al hijo de Juan, de 3 años. Luego del operativo de secuestro, los tres niños fueron entregados a los padres de Graciela.

La pareja fue llevada al CCD “El Vesubio”, en donde fue vista por varios compañeros de cautiverio. Mientras que algunos testimonios indican que Juan fue trasladado del campo de concentración en mayo de 1977, Graciela es vista allí por lo menos hasta septiembre de ese mismo año.

Según lo testimoniado por una de sus compañeras de detención (María Susana Reyes) Graciela formaba parte, junto a otras mujeres, de un pequeño grupo de detenidas que los represores usaban como “personal doméstico” en el centro clandestino: las obligaban a limpiar, cocinar, lavar ropa y servir la mesa durante las comidas de los represores.

De acuerdo con la sobreviviente de “El Vesubio” Ana María Di Salvo, quien compartió el cautiverio con Moreno en ese centro clandestino, en septiembre de 1977 Graciela continuaba secuestrada en “El Vesubio” y estaba embarazada de cerca de cuatro meses, con lo cual se deduce que la concepción se produjo estando en cautiverio. Esto coincide con lo que narraron dos de sus compañeras de detención, María Susana Reyes y Elena Alfaro, quienes declararon que Graciela, estando en cautiverio, fue violada por el represor Ramón Erlán (a) “Pancho”, y que a raíz de esa violación la joven quedó embarazada.

Las versiones no son unánimes en este sentido, ya que en el legajo CONADEP nº 1756, correspondiente a Graciela Moreno, consta que la familia de Juan Marcelo Soler Guinard denunció que la joven estaba embarazada de cerca de seis meses al momento de su secuestro, y que la fecha estimativa de su parto sería entre julio y agosto de 1977.

Posible nacimiento del bebé y desaparición de Graciela

No se ha podido dar con datos certeros sobre las circunstancias en que Graciela Moreno pudo haber dado a luz. No hay testimonios sobre el posible parto. Dado que no se ha podido establecer con exactitud el momento de inicio del embarazo de Graciela, ni se tienen testimonios sobre su eventual parto, se estima que el bebé de la joven pudo haber nacido entre julio de 1977 y febrero de 1978.

Por otra parte, según consta en la causa “Primer Cuerpo” (en la que se investiga, entre otros, el caso de Graciela Moreno), la familia de la joven “posee cartas que éstos [en referencia a Graciela y Juan] le remitieron desde su lugar de detención a través de un señor llamado Raúl quien sería uno de los guardias del lugar, respecto de quien (la familia Moreno) dijo saber que vivía en Ramos Mejía y que sería personal retirado de las fuerzas de seguridad”. Hay testimonios que indican que en ese momento —posterior al paso de la pareja por “El Vesubio”— Graciela y Juan estaban secuestrados en el centro clandestino “Sheraton” (que funcionaba en la subcomisaría de Villa Insuperable, en Capital Federal), y que era desde allí que enviaban cartas a su familia.

Graciela Moreno, Juan Marcelo Soler Guinard y el bebé que habría nacido en cautiverio permanecen desaparecidos.

Si naciste entre 1975 y 1980 y tenes dudas sobre tu identidad, crees que sos hijo de desaparecidos o conoces a alguien que puede serlo, comunicate con ABUELAS DE PLAZA DE MAYO 0800-222-2285 o por mail dudas@abuelas.org.ar

lunes, 28 de abril de 2008

Graciela estaba embarazada de seis meses


Detenidos-Desaparecidos el 2 de agosto de 1977

Roberto Eduardo Aued "el Turco"
María Graciela Médici

Roberto y Graciela fueron secuestrados de su domicilio en La Plata (calles 135 y 32) el 2 de agosto de 1977 a las 5:30 de la tarde. Según Roberto Aued le contó a Nieves Acosta, con quien estubo en el CCD Pozo de Banfield, unos coches estaban siguiendo a un chico llamado Daniel Mariani, al intentar éste entrar en la casa de los Aued, le dispararon y asesinaron. Al ver ésto, los Aued que estaban dentro de su casa se tiran al piso y se quedan quietos. Según los vecinos, personal del Ejercito los arrojó al suelo, los envolvió en frazadas y los tiraron adentro de una camioneta.

Graciela estaba embarazada de seis meses cuando fue secuestrada, no se sabe que pasó con su embarazo.

Roberto y Graciela estuvieron por un mes detenidos en la Brigada de Investigaciones de La Plata, donde permanecieron todo el tiempo con los ojos vendados. En septiembre de 1977 fueron trasladados al centro clandestino de detención conocido como "Pozo de Banfield".

En el pozo de Banfield, hubo varios partos, y el responsable de atenderlos era el médico policial Bergéz.

domingo, 27 de abril de 2008

Silvia Isabella Valenzi

Tuvo una hija el dia 2 de Abril de 1977, en el Hospital de Quilmes en Buenos Aires, durante el cautiverio.

Tu identidad fue robada el mismo día de tu nacimiento, producto del pacto de silencio de la dictadura militar y sus cómplices.
NOSOTROS NO DEJAREMOS LA BUSQUEDA HASTA ENCONTRARTE.

Silvia Isabella Valenzi tenía 20 años, era obrera textil, tejedora fue secuestrada en la vía pública en La Plata la vieron en el CCD Pozo de Banfield (no se sabe la fecha), y en el CCD Pozo de Quilmes el 1o de febrero de 1977.
Fue trasladada (asesinada) el 25/04/77

Declaró su hermana Rosaria Isabella Valenzi, que Silvia estaba embarazada cuando fue secuestrada, y que nunca vio al bebé. E involucró en esa desaparición al ex médico policial Jorge Bergés.
"
Nos enteramos que estuvo detenida en la Brigada de Quilmes”, relató Valenzi. Cuando llegó el momento de parir, Silvia Valenzi fue llevada al Hospital Municipal de Quilmes.
Rosaria Valenzi dijo que se enteró del nacimiento de la beba por un testimonio que dieron una enfermera y una partera, que luego fueron secuestradas y ahora están desaparecidas.


Enfermera
Generosa Fratassi
Detenida-Desaparecida el 14/4/77

Tenía 32 años,Generosa era italiana. Trabajaba de enfermera en el Hospital Municipal de Quilmes y era la delegada gremial en dicho Hospital.

El primero de abril de 1977, fue llevada al hospital Silvia Mabel Isabella Valenzi, una detenida-desaparecida proveniente del CCD Pozo de Quilmes. Silvia tenía siete meses y medio de embarazo y en el hospital dio a luz una niña a quien llamó Rosa. En un momento que pudo, antes de ser devuelta al CCD, Silvia gritó su nombre pidiendo que le dejen saber a su familia sobre el parte y nacimiento de la niña. De esta manera, los padres de Silvia fueron informados del nacimiento de su nieta.

El 13 de febrero, la madre de Silvia se presentó al hospital a reclamar por su nieta. Un médico se fijó en el libro de partos y vio que la niña estaba registrada. Generosa acompaño a la madre de Silvia a hablar con el director del hospital. El director le dijo que no había nacido ninguna nena, y Generosa le recalcó que el nacimiento estaba anotado en los libros (el nacimiento luego fue mal borrado del libro y la bebé "desapareció").
El día siguiente, el 14 de abril de 1977, ella estaba trabajando en el hospital cuando el porter la llamó y le dijo que la buscaba un hombre en la planta baja. Cuatro hombres armados, vestidos de civil, la esposaron y se la llevaron en una camioneta sin patente. Unos días antes María Luisa Martínez, una partera que también había colaborado con la Sra. Valenzi, había sido desaparecida.
Las dos fueron vistas en el CCD El Vesubio por Elena Alfaro.

Un médico le dijo a la testigo que la nena había nacido y que estaba viva. Pero el director del hospital en esa época, Roberto Iriarte, negó todo. Más tarde, los médicos que declararon en una causa que se abrió en la justicia penal también negaron todo, diciendo que la beba había muerto.
La mujer relató ante la Cámara que su hermana fue llevada al Hospital de Quilmes con dos policías y el médico Jorge Bergés. Según contó, éste le dijo a un funcionario del hospital: “Esa nena (la beba) no la saca de acá ni Videla sin mi orden”. Bergés estuvo procesado dos años por este caso, pero salió libre por la ley de Obediencia Debida.
Valenzi informó además que su caso es uno de los que investiga el juez Adolfo Bagnasco, que intenta probar la existencia de un plan sistemático de secuestro de bebés durante la dictadura. También se hizo una presentación al juez español Baltasar Garzón.

Nadie vio los libros de Sanidad

En otro orden, declaró un ex ordenanza de la Dirección de Sanidad de la Policía de la Provincia. Héctor Viscuzi, quien trabajó en Sanidad entre 1981 y 1995, dijo no recordar ver cuando se trasladaron los Libros de Partes Médico-legales que busca la Cámara, cuando fueron enviados a un juzgado o cuando volvieron de éste.

Viscuzi argumentó que sólo “hacía limpieza o servía café” y que nunca entró al archivo de Sanidad, donde podría haber estado la documentación.

Los jóvenes y su hijo continúan desaparecidos.


TE ESTAMOS BUSCANDO

Valeria Belaustegui Herrera de Waisberg y Ricardo Daniel Waisberg

Detenidos-Desaparecidos el 13 de Mayo de 1997

Valeria tenía 24 años, Ricardo 29. Tenían una hijita, Tania, de 15 meses y esperaban otro bebé.
La pareja, secuestrada por fuerzas de seguridad el 13 de mayo de 1977 en San Antonio de Padua (Provincia de Buenos Aires). Junto con ellos fue secuestrada una hija pequeña de ambos, quien luego fue devuelta a la familia por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la comisaría de San Antonio de Padua. Tenía un puesto un cartel sujeto al cuello que decía "Soy hija de Valeria Beláustegui". Valeria estaba embarazada de 2 meses. Fueron vistos en el centro clandestino de detención "El Campito" que funcionaba en Campo de Mayo.

De acuerdo al testimonio de Juan Carlos Scarpati Valeria y Ricardo estuvieron alojados en el Pabellón III de Campo de Mayo, cuando Valeria se encontraba ya con siete meses de embarazo, y permaneció allí hasta el momento de ser trasladada.

Los jóvenes y su hijo continúan desaparecidos.
Los dos hermanos de Valeria, José y Martín y sus esposas también se encuentran desaparecidos.

Fuente;
http://www.desaparecidos.org/arg/victimas/b/belaustegui/valeria.html