martes, 8 de abril de 2008

Clara Anahí Mariani te estamos buscando


"Estaban matando mucha juventud"

Foto (Clara Anahí Mariani con su mamá, Diana Teruggi)

"Diana era una estudiante de Letras de 26 años, casada con Daniel". Vivían en la calle 30, entre 55 y 56, junto con su beba Clara Anahí, nacida en 08/76. En los fondos de aquella casa, funcionaba una pequeña imprenta clandestina: "Acababan de publicar, en octubre de 1976, que en la ESMA había un campo de concentración, y que se tiraban cadáveres al río".
El 24/11/76, Daniel había salido, y en la casa se encontraban Diana, su beba de tres meses, y tres de sus compañeros de militancia : Juan Carlos Peiris, Daniel Mendiburu Eliçabe y Roberto Porfirio. Al mediodía, se lanzó el ataque: un operativo represivo del que formaron parte diversas fuerzas -Policía de la provincia, Policía Federal, Ejército, Gendarmería, Marina-, con tanques, bazukas, camiones militares y helicópteros.
El ataque a la casa fue de tal magnitud que el barrio entero quedó conmocionado. Los 4 adultos fueron asesinados a balazos, y se sospecha que sus cuerpos fueron quemados dentro de la casa, para dificultar su posterior reconocimiento. Lo que pasó con Clara Anahí de tres meses sigue siendo una incógnita hasta el día de hoy.
En el procedimiento, participaron varios jerarcas de la represión ilegal: entre otros, el jefe de la Policía provincial Ramón Camps; el Director de Investigaciones de la fuerza, Miguel Etchecolatz, y su chofer, Hugo Guallama; el titular de la comisaría 5º, Osvaldo Sertorio; el jefe del Regimiento 7 de La Plata, Roque Presti; el jefe del Primer Cuerpo de Ejército, Carlos Guillermo Suárez Mason. "Estuvo toda la plana mayor de todos lados", sostuvo Chicha la abuela de Anahi que en ese momento estaba en su casa, en la esquina de 44 y 21, tejiendo una batita para su nieta, cuando escuchó pasar los tanques. "Me aterroricé, porque en esa época estaban matando mucha juventud", pero no se imaginó "que se dirigían a la casa de mis hijos". "Pensé: a quién estarán matando ahora", recordó.
Más tarde ese día, Chicha tuvo que dejar su casa para ir a cuidar a su padre enfermo. Cuando volvió, al día siguiente, vio a todos los vecinos reunidos en la puerta de su vivienda. El lugar estaba destrozado: la casa había sido baleada y saqueada, había escombros por todas partes y muebles destruidos. "Además se habían robado todo lo robable", indicó, y añadió que fue en esa misma casa que sufrió, un mes después, otro allanamiento violento. Entre los represores que lo perpetraron, había uno a quien sólo reconoció años después, en los diarios: Luis Abelardo Patti.
Chicha Mariani no llegó a enterarse de los asesinatos donde estaba su nieta Anahi en la calle 30 hasta el día siguiente del operativo. Aunque no pudo entrar a la vivienda hasta varias semanas después -"la casa estuvo llena de policías de civil durante un año", contó-, hizo una primer denuncia en la comisaría 5º, cuya jurisdicción abarcaba ese domicilio, para poder recuperar los cuerpos. "Me dijeron: 'No le vamos a entregar a su hija porque está carbonizada, no se la reconoce, nosotros nos vamos a ocupar de su cadáver'. Cuando les pregunté por mi nieta, me dijeron '¿qué nieta?', y que no figuraba en ninguno de los papeles".
El primer dato respecto de Clara Anahí lo obtuvo por medio de un amigo que conocía al entonces comisario Osvaldo Sertorio, el titular de la comisaría 5º, "que ha pasado a la historia por el campo de concentración que tenía al otro lado del pasillo de su escritorio". El policía le había confirmado al amigo de Chicha que Clara Anahí había sobrevivido al ataque a la casa de sus padres.
La abuela se dirigió entonces a la dependencia policial, para hablar con el comisario "Me dejó parada en el medio de la habitación y él, sentado, empezó a expresar su desprecio por mí, que era la madre de unos subversivos". Pero como le debía un favor a aquel conocido en común, terminó diciéndole, en voz casi inaudible: "La nena está viva, búsquela por la ropa porque ya le deben haber cambiado la identidad. Y búsquela rápido, porque ha perdido demasiado tiempo". El policía la derivó a la Unidad Regional de la Policía de la provincia, "pero allí me negaron que supieran algo, y me sacaron con cara de nada".
Chicha recién en 1984 se enteró de una comunicación del director del cementerio de La Plata, según la cual la joven había sido enterrada como NN, y que en 1982 esa tumba había sido "levantada y tirada a la fosa común".
A Chicha la esperaba aún otro golpe, poco tiempo después el 1 de agosto de 1977 fue asesinado su hijo, Daniel Mariani : "No se había querido ir del país por su hijita que después de pasar por varias manos, quien se llevó a Clara Anahí del lugar del operativo fue el comisario Juan Fiorillo, con su lugarteniente, Carlos "El Oso" García.
Daniel permaneció en el pais por Diana y por lealtad a sus compañeros militantes. Y se quedó hasta que lo mataron.

Anahi te estamos buscando
María Isabel Chorobik de Mariani (tu abuela)
Tel.:(0221) 421 2681
E-mail: mariaisabelchorobik@sinectis.com.ar

1 comentario:

Anónimo dijo...

quiero hablar con vos.
Soy Ernesto
Mi correo es:
ernestoval5@hotmail.com

¿A que correo te puedo escribir?

Gracias.
Ernesto